viernes, 9 de mayo de 2008

Chabelo y Pepito Detectives

Algo que tienen en común la mayoría de los dirigentes, empresarios y políticos más exitosos de la actualidad es que fueron niños en la década de los setenta. Si echamos una mirada a cómo estaban las cosas entonces, nos es posible adivinar una de las razones por las cuales muchos de esos niños hoy por hoy se han convertido en hombres de provecho para la sociedad. En una época en que la pornografía aún se disfrutaba en revistas, en que las hamburguesas tenían carne de verdad y en que el rock era ROCK, naturalmente el desarrollo intelectual de los pequeñines en quienes recaería el futuro de la nación fue cosa notable. Viniendo de años tan turbulentos como los finales de los sesenta, nadie que tuviera un poco de inteligencia se atrevió a subestimar al público infantil. Los líderes del mañana requerían de una óptima preparación en todos los sentidos, si es que no se quería condenar al país a repetir su historia. Es en este contexto donde aparece Chabelo y Pepito Detectives, tercera parte de una saga que ríete tú de George Lucas.


Tyler Durden para niños.


Si ya la primera entrega (Chabelo y Pepito en la Lámpara Maravillosa) representó una brusca pero efectiva manera de enfrentar a los niños a la realidad, al mostrar un Chabelo que hablaba con su voz normal; la tercera es todo un llamado a la insubordinación y un desafío a lo establecido. Chabelo y Pepito Detectives nos trae la última aventura que viven estos personajes juntos, quienes en esta ocasión se dedican a resolver casos policíacos. La acción comienza cuando nuestros héroes de turno se infiltran en las instalaciones de un supuesto escuadrón juvenil para descubrir que se trata más bien de una fábrica, pero no cualquier tipo de fábrica: es un taller que se dedica a esclavizar niños que han sido hipnotizados mediante unos juguetes que emiten luces, un maléfico plan que ya quisiera Nike para sus maquiladoras en oriente. Si a estas alturas de la película no encuentras la crítica al capitalismo es que ya no quieres encontrar nada. Dentro del lugar los protagonistas se enteran de la estructura de la organización, misma que hace referencia a la famosa novela Un Mundo Feliz de Aldous Huxley; esto por si la historia no contenía suficiente mensaje aún, supongo. Los niños que visten de café son los obreros explotados, los de azul son niños más inteligentes que supervisan y los de blanco lo dirigen todo. Claro que a Chabelo, un niño de azul se lo explica de una forma mucho más simple: “¿Y ésos de café?” “Ésos son de otra onda”, contesta el mozalbete.
A propósito de los de blanco, se trata de un ejército de extraterrestres albinos con melena a lo John Lennon y poderes telepáticos inspirados en El Pueblo de Los Malditos. Uno de estos poderes consiste en una luz que les sale de los ojos, tan fuerte y efectiva que hasta detiene la imagen en un still, además de acabar con sus oponentes.
Como Chabelo y Pepito no pueden quedarse de brazos cruzados, deciden desmantelar la organización. Para ello cuentan con la ayuda de un extraterrestre disidente, quien les proporciona un artefacto para revertir los efectos de la hipnosis en los niños de café, y unos collares que los hacen inmunes a los superpoderes de los villanos. Armados con lo necesario nuestros héroes comienzan la revolución, y luego de sacar a los pobres obreros de su trance, Chabelo lanza un discurso por demás agitador: “Compañeros, ustedes han sido hipnotizados por la mente de una organización criminal que los ha estado usando como esclavos… ¡vamos hacia la libertad, los azules son nuestros enemigos!”. A ver si sale alguien que diga lo mismo a los niños que hoy se tragan la basura de Cartoon Network. En fin, que los pequeños obreros se rebelan y todo acaba en una encarnizada batalla donde interviene la policía, mientras nuestros protagonistas patean el albino trasero de los extraterrestres y los regresan por donde vinieron.

¡Órale cuate!
No quisiera caer en el lugar común de que todo tiempo pasado fue mejor, pero es que esta película no hace sino seguir confirmando el cliché. Sorprende que con su contenido subversivo no le haya puesto un alto el señor Echeverría, sabiendo cómo se las gastaba el pillo. Pero es lo que tiene, que los viejos nunca hacen caso a las “cosas de niños”, a menos que escandalicen con faltas obvias como groserías u obscenidades (que de paso, salen en caricaturas que no son para niños).
Nosotros por lo pronto, podemos deleitarnos con ésta y otras obras maestras de la ciencia ficción mexicana gracias a la magia del DVD y a las ventajas que da la nula apreciación cinematográfica de quienes las venden, ya que nos las avientan por menos de noventa pesos, como si fueran objetos de poco valor. Chabelo es grande entre los grandes, y nadie que haya disfrutado de esta trilogía podrá negarlo.

7 comentarios:

reyna dijo...

no lo voy a leer.

Hamlet dijo...

Hola J.A.
Bueno, recuerdo que en mi vida solo he visto como unas dos películas de Chabelo. Una contra unos monstruos muy chafas, y esta de Pepito "Detectives". A pesar de que son muy kistchs y camp, estas películas tienen cierto encanto.
La segunda de ellas, me daba cierto escalofrio al ver a los niños alienados e hipnotizados como robots. Tiempo después leí a Huxley y su "Mundo Feliz", y eso me llevó de vuelta a Chabelo y esa vieja película que no es tan tonta y boba como parece.
Aunque parezca tonto, Chabelo no es ningun inculto, sino todo lo contrario.
En fin, espero algún día ver de nuevo esa película.

PD1 Yo soy el de la foto del blog.
PD2 Sobre tu comentario de José Agustín creo que te confundiste. José Agustín tiene un hijo que se llama igual que él y que escribía en la Mosca (se distinguían porque el hijo firmaba con su apellido Ramirez, y el viejo lobo del mar, pues con el puro nombre, aunque la verdad sea dicha, el viejo sigue escribiendo más fresco que muchos jovenes).

Saludos desde Reynosa.

Roberto dijo...

no mames esta bien chido tu post! jajajaja tienes razon, antes la TV formaba chingones.

Sonic Reducer dijo...

¡Y yo viendo pelis de Buñuel! Ahora mismo beajo estas pelis del Chabuelo. ¿Y qué feu de Pepito en la vida real?

g dijo...

chabelo nunca conoció la dignidad.

angelica duran dijo...

COMO SE LLAMA EN REALIDAD PEPITO????

Anónimo dijo...

"Empresarios y politicos de provecho"?????? ahí si te mamaste la verga que no tienes sí en lugar de escribír eso hubieras escrito que en los 70s empezó a gestarse la camada de ratas nauseabundas que ahora dirigen éste mal cogido y tercermundista país pues bueeno neta mamas.